¿Qué son las ‘soft skills’ en recursos humanos?

En el terreno de las competencias de las plantillas, hablamos de hard skills (habilidades duras) para referirnos a los conocimientos y destrezas específicas para desarrollar el trabajo.

En el otro lado, las soft skills (habilidades blandas) son competencias transversales, que pueden ser comunes a muchos sectores, oficios y profesiones y podemos definirlas como personales y sociales. Generalmente son procedimientos de aprendizaje más lentos y que entroncan con la personalidad y la actitud. Se trabajan a través de sistemas como el coaching, el mentoring, las formaciones experienciales, etc.

Estas soft skills incluyen habilidades y actitudes más ligadas al cómo se desarrolla el trabajo que al qué se tiene que realizar, como son:

• Capacidad de liderazgo.
• Trabajo en equipo.
• Cortesía.
• Gestión eficiente del tiempo.
• Orientación al cambio.
• Flexibilidad.
• Empatía.
• Asertividad.
• Pensamiento crítico.
• Gestión del estrés.
• Poder de negociación y de persuasión.
• Motivación.
• Autoconfianza.
• Orientación al cliente y a resultados.
• Capacidad de comunicación.
• Habilidades para la planificación.
• Integridad.
• Ética en el trabajo.

En estos tiempos de tecnología, habilidades como la capacidad de concentración y de análisis se han incorporado en el listado de soft skills preferentes.

En resumen, las hard skills serían la condición necesaria (aunque no suficiente) para alcanzar un puesto de trabajo y pasar a un proceso de selección, pero son las soft skills las que te ayudarán a decantar la balanza a tu favor.