“Si las empresas no pagan las prácticas, el alumno pierde interés”

Esta frase es de Francisco Belil, Vicepresidente de la Fundación Bertelsmann, que trabaja con más de 1.000 empresas para llevar la FP Dual a España.

En España, la tasa de desempleo entre los menores de 25 años se mueve alrededor del 35% desde hace ya mucho tiempo. Pese a ello, las empresas siguen teniendo problemas a la hora de encontrar a los perfiles que necesitan para reforzar sus plantillas. Una paradoja para la que Francisco Belil tiene una receta: la Formación Profesional Dual, a la que ya ha conseguido enganchar a más de 1.000 empresas desde 2015, cuando nació la Alianza para la FP Dual.

Según datos recientes de Adecco, en 2018 el 42% de las ofertas de trabajo exigían un título de FP, frente al 38,5% que requerían formación universitaria; es la primera vez que esto sucede en España. Con estos datos nos homologamos con los países del centro y norte de Europa, que tienen esta estructura desde hace décadas.

Según Belil, “éste es un problema cultural que sucede sólo aquí. Después de la Transición, se generalizó la idea de que el único ascenso social válido era la universidad, y la aspiración de los padres fue que sus hijos fuesen a la facultad. Tienes que estudiar lo que te interesa, pero considerando cuáles son las necesidades de la sociedad. Todos servimos para hacer muchas cosas, se trata de escoger qué necesita la sociedad dentro del abanico que a cada uno le gusta”.

Ventajas de la FP Dual frente a la FP tradicional

Se aprende en un contexto de trabajo real, tanto para el aprendiz como para las empresas. El muchacho recibe desde el primer día una remuneración, es el único sistema de aprendizaje donde cobras en vez de pagar, y eso tiene una ventaja fundamental porque aumenta el compromiso hacia la empresa. Además, el estudiante tiene mejores perspectivas de ser contratado, porque la compañía le conoce mejor que nadie y le ha formado en base a sus necesidades. Hay que dejar claro que en la FP Dual no hay prácticas. Es trabajo.

La FP tiene más capacidad de adaptación ante los cambios del mercado laboral. Dentro de 15 o 20 años trabajaremos en profesiones que hoy ni existen, y la forma de prepararse para ellas tiene mucho que ver con el modelo de la FP Dual, que es trabajar en la empresa a la vez que nos preparamos de forma racional para la transición.

Las empresas van asumiendo la FP Dual como algo fundamental y estratégico. Los empresarios tenemos que entender que nuestro rol ha cambiado y que, además de generadores de empleo, tenemos que ser formadores. En eso, la colaboración de la CEOE, de la Cámara de Comercio, de los sindicatos y de la Red de Jóvenes, es fundamental.

Fuente: Cinco Días (02/09/2019)

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